lunes, 1 de octubre de 2018

Profundizar y extender las acciones de lucha para derrotar el nefasto paquetazo fiscal


Todavía ayer por la tarde, el gobierno de Carlos Alvarado seguía insistiendo en que se reuniría sólo con las organizaciones sindicales que firmaran el documento, por demás inaceptable, que surge de la mesa preliminar de negociaciones entre el gobierno y las organizaciones sindicales que duró más de una semana. El gobierno suspendió de manera unilateral la reunión que se había pactado con las organizaciones sindicales para ayer domingo a las 3:00 p.m. y trasladó la convocatoria a reunión para hoy lunes a la misma hora; probablemente, esperando que algunas organizaciones se arrepientan, sin embargo, ha ocurrido todo lo contrario; UNDECA, que inicialmente había dicho que aceptaba el documento revisó el acuerdo ayer por la mañana y decidió mantenerse en huelga, a pesar de las amenazas y el chantaje del gobierno. No sabemos si el gobierno hará el papel de reunirse con la única organización sindical que ha mantenido su postura de aceptar el documento; o si esta organización se mantendrá en esa postura, de aceptar un acuerdo inaceptable. 
El documento que el gobierno pretendía que aceptaran las organizaciones sindicales no proponía nada nuevo, básicamente mantenía la propuesta de que las organizaciones depusieran la huelga a cambio de nada, porque lo que ofrece el gobierno es realizar una consulta del proyecto, la cual podría durar poco más de una semana, a algunas instituciones públicas que de por sí, es claro que deben ser consultadas, al menos, en el caso de la Corte Suprema de Justicia, la cual ya se pronunció al respecto, confirmando la necesidad de la consulta. Es claro que el dichoso documento es una finta, un engaño, que pretendía resquebrajar la unidad sindical. Las bases de la casi totalidad de los sindicatos vieron con claridad que el dichoso documento no era más que un plato de babas y mantienen su actitud combativa al entrar a la cuarta semana de huelga. 
Sin embargo, en esta coyuntura se hace indispensable capitalizar el apoyo de los demás sectores populares descontentos con este nefasto combo fiscal; sumar otras organizaciones y otros actores al movimiento; es necesario cambiar la estrategia, volcar a las organizaciones sociales a las comunidades para explicarle a la gente de los sectores populares lo que está ocurriendo y continuar con la lucha en las calles con acciones que golpeen al gran capital por donde más les duele.
La prensa desinforma y mal informa a la población porque está al servicio del gran capital; eso siempre ha sido así; pero, además, televisoras como Teletica y periódicos como La Nación, se cuentan dentro de las grandes compañías que frecuentemente mantienen deudas millonarias con el fisco. Es necesario hacerles una visita para denunciarlos y hacer campañas de boicot contra estas compañías que son enemigas de la clase trabajadora y el pueblo. Las manifestaciones populares: plantones, las visitas a casas de las diputadas y diputados, los bloqueos, la interrupción de servicios, son satanizadas por estos grandes medios de comunicación porque son acciones que le duelen a este mal gobierno y a la burguesía, que es a la clase que realmente representan.
Apelamos a la creatividad de los sectores populares, recuperando tradiciones de lucha, intensificando los bloqueos, marchas y otras acciones que nos permita elevar nuestro movimiento a los más altos niveles.
Llamamos a un encuentro nacional, con las organizaciones sindicales y con todos los sectores que se han sumado a este movimiento nacional de oposición al combo fiscal: organizaciones campesinas, estudiantiles, de mujeres, taxistas, otras organizaciones políticas y sociales para definir una estrategia unificada, para golpear como un solo puño y ganarle esta batalla al gobierno burgués de Carlos Alvarado.
Primero de octubre de 2018
Comité ejecutivo del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores



UNIDAD POPULAR Y SINDICAL CONTRA EL COMBO FISCAL
INTENSIFICAR Y FOCALIZAR LAS ACCIONES DE LUCHA
ENCUENTRO NACIONAL PARA COORDINAR Y PLANIFICAR LAS ACCIONES DE LUCHA
IMPULSAR ASAMBLEAS POPULARES Y COMITÉS DE LUCHA, EN TODAS LAS COMUNIDADES, CENTROS DE ESTUDIO Y DE TRABAJO

domingo, 16 de septiembre de 2018

¿CÓMO VEMOS LA PRIMERA SEMANA DE LA HUELGA?


CAPITALIZAR EL ENORME APOYO POPULAR CON MÁS ORGANIZACIÓN DE BASE Y DEMOCRACIA OBRERA






La primera semana de la huelga se cierra con el gobierno en una posición de debilidad frente al movimiento y echando marcha atrás en su rechazo a negociar mientras no se levante la huelga. Con los rectores de las universidades públicas y la Iglesia Católica como intermediarios, abre la posibilidad a un “diálogo preliminar”.


Es un retroceso en la posición de fuerza que había mantenido, obligado por el empuje del movimiento y los errores que ha cometido. La línea represiva del gobierno (a derrotar la huelga con la declaratoria de ilegalidad), dio paso a excesos policiales como la irrupción violenta en la UCR (que lanzó a las calles el pasado jueves a decenas de miles de estudiantes). En Limón comenzó a perder control de la situación con los bloqueos nocturnos, y la represión desatada puede que esté alimentando un estallido mayor. El asesinato a sangre fría de un joven en la zona atlántica y el baleo de otro la noche del miércoles (acción que parece premeditada, con el fin de infundir miedo y controlar la situación) son otra advertencia, al igual que los hechos de la UCR, de adónde puede terminar la línea de “diálogo” y pacifismo de la que se jacta el Ministro de Seguridad. 


El intento de dar una imagen de normalidad en el país con las celebraciones del 15 de setiembre, fracasó y tuvo como culminación el viaje ridículo del Ministro de Educación en helicóptero con una tea sustituta. El acto oficial en Cartago en medio de sillas vacías es una imagen clara de cómo termina el gobierno (que no pudo ni prever la lluvia puntual del 14 por la noche).


El “retroceso” a un diálogo preliminar no debería, sin embargo, engañar a nadie. El gobierno no puede retroceder y echar marcha atrás con el proyecto 20 580. No nos cansaremos de repetir que este es un gobierno del gran capital, y retroceder con el proyecto abriría una crisis en las alturas y un rápido deterioro de la situación económica. Esta no es una opción para este gobierno, al que no le queda otra sino tratar de acelerar la declaratoria de ilegalidad o hacer votar el proyecto (que aparentemente ya está listo para aprobarse a finales de la semana que viene o comienzos de la siguiente) confiando en que esto haría caerse el movimiento. El “diálogo preliminar” tiene el objetivo de ganar tiempo para que se produzca este escenario, confiando además en que la estrategia de las cúpulas sindicales de tener permanentemente a la gente en la calle la va a cansar y a la postre (como con las marchas de pañuelos blancos durante la huelga del Magisterio Nacional en el 95) comenzará a desgastar las fuerzas.


La huelga ha tenido una característica: la acumulación de fuerzas se realizó rápidamente en torno al eje de movilización del Magisterio y las trabajadoras(es) de Salud. La incorporación de otros sectores de peso en el Sector Público es menor (el ICE y las Municipalidades, por ejemplo). 



La simpatía de los sectores populares es muy grande, pero no ha habido una línea (sobre todo en San José) para que los huelguistas se vuelquen a las comunidades y se organicen comités de movilización en los barrios, asambleas o grupos de trabajo similares a los Comités Patrióticos que surgieron durante la lucha contra el TLC, pero no para organizar votaciones, sino para acuerpar el movimiento de huelga y contribuir con las movilizaciones.  Esta tarea podría asumirla el Magisterio Nacional con los padres de familia, pero las cúpulas sindicales no quieren combinar la movilización con asambleas democráticas de las bases donde se organice la lucha. 


Bajo esta orientación, sectaria, que no incorpora otros sectores populares y de la clase trabajadora, se corre el riesgo de que el desgaste que va a ir sufriendo la huelga a medida que se prolongue, no se vea contrarrestado por la organización de piquetes para reintegrar al movimiento a las/los compañeros que dejen la lucha (tal y como se ha acostumbrado exitosamente en otras huelgas del Magisterio), o para extenderla a instituciones que no han llegado a parar (como el INAMU de la Ministra Patricia Mora) o sólo uno o dos días (como el PANI). Incluso para asegurar la incorporación de lleno del movimiento estudiantil y las trabajadoras(es) universitarios sería necesaria una toma simbólica de las universidades públicas. Los rectores no convocaron a una huelga indefinida, sino sólo a la protesta del jueves para prestigiarse y asumir el rol de “mediadores” La AFITEC, por ejemplo, sigue sin sumarse por considerar “inoportuno” el movimiento. 


Haciendo estas observaciones, no pretendemos dar consejos a ninguna dirigencia para que se gane la huelga. Como parte del movimiento, todas las trabajadoras y trabajadores tenemos el derecho democrático más elemental a discutir sobre la marcha de la huelga y hacer propuestas, así como de tomar decisiones sobre cualquier diálogo o negociación. LAS DIRIGENCIAS TIENEN QUE RESPETAR EL DERECHO DEMOCRÁTICO DE LAS BASES A DECIDIR SOBRE LA LUCHA. La participación democrática de las bases es lo que le da fuerza a cualquier movimiento.



La huelga debe concentrar sus fuerzas sobre cuatro o cinco puntos clave, como RECOPE, el aeropuerto y ciertas carreteras, para paralizar el país y, a partir de asambleas para organizar y concentrar las fuerzas, volcarse a organizar en las comunidades el enorme apoyo popular con que cuenta. La estrategia del gobierno es prolongar la huelga para que se desgaste y poder rematarla con la ilegalización. En realidad, si logramos conservar las fuerzas y seguir golpeando en los momentos y los puntos más estratégicos; si logramos acercar a otros sectores populares y de la clase trabajadora, el desgaste lo va a sufrir el gobierno, que podría quedar aturdido, a punto de caer. 


 Convocamos a una PRIMERA REUNIÓN preparatoria, el próximo VIERNES 21 DE SETIEMBRE DE 2018 a las 7:00 p.m. y conformar el Comité de Lucha de San José, en el local de nuestro partido en San José (Casa del Pueblo), 350 al sur de la esquina suroeste del Parque Central, para impulsar la huelga y continuar la lucha por la defensa de los intereses del pueblo y de la clase trabajadora.

lunes, 11 de junio de 2018

Foro


Contaremos con la participación de miembros de la comunidad nicaragüense en Costa Rica.

domingo, 3 de junio de 2018

NICARAGUA: ¿QUÉ BUSCAN ORTEGA Y CHAYO CON LOS BAÑOS DE SANGRE CONTRA EL PUEBLO?

Desde hace unos quince días, Ortega viene tratando de movilizar las estructuras de apoyo y las bandas armadas del aparato sandinista, para confrontar en la calle, violentamente, las movilizaciones populares y los “tranques” (barricadas) en carreteras y barrios. En una escalada de violencia que en poco más de un mes ha superado el centenar de asesinados (tanto o más que las víctimas del ejército israelí en la ofensiva genocida que ha desatado en Palestina ahora en mayo), la dictadura se la juega, a golpear la vanguardia estudiantil y popular que encabeza la lucha, para provocar un retroceso. Una táctica peligrosa … ¡pero bien pensada!

Peligrosa, porque la falta de apoyo popular a la dictadura es evidente y el baño de sangre que está provocando la aísla aún más. Medios internacionales dieron a conocer tomas aéreas de las manifestaciones a favor y en contra de Ortega, el 30 de mayo, Día de la Madre en Nicaragua, que dejan ver que la oposición movilizó 10 o 15 veces más gente que el gobierno (que nos atrevemos a decir que sólo logró juntar de 10 a 15 000 personas).

Protestas en Masaya.
Decíamos, sin embargo, que el operativo con francotiradores para provocar muertes en las filas del pueblo ha sido cuidadosamente planificado por la cúpula sandinista.

En Nicaragua, al igual que en Honduras a finales del año pasado, se ha venido montando un mecanismo, por la vía del “Diálogo Nacional”, para contener el levantamiento popular. Con este fin, con la intermediación de organismos de Washington y los gobiernos latinoamericanos como la CIDH, se plantea un recambio “pacífico” de la dictadura, “reformando” el régimen político nicaragüense.

La Iglesia Católica, el COSEP y todo el abánico de partidos burgueses que durante estas tres décadas han compartido el poder con el sandinismo, le tienden un salvavidas a Ortega para que la dictadura no caiga por una revuelta popular que tiende a ser anticapitalista, por la sed de justicia social que tiene el pueblo nicaragüense. El sandinismo, entendiendo que sus socios burgueses de ayer no tienen la intención de derribarlo con la movilización de masas, ha aceptado este juego de la “reforma” para ganar tiempo, y mientras tanto estabilizar el país golpeando la vanguardia estudiantil y popular que ha encabezado la lucha. Así piensa llegar a las próximas elecciones y seguir conservando cuotas de poder importantes en el Estado (Poder Judicial, Tribunal de Elecciones, Policía y Ejército, etc). La política de Ortega apunta a ceder en las apariencias, para que todo siga igual.

Para que esto sea factible debe descabezar el movimiento popular. Es un cálculo cínico y criminal de Ortega que le está costando docenas de muertos al pueblo nicaragüense y frente al cual la Iglesia, el COSEP y los partidos del régimen le sirven (en cierta forma) de coro al sandinismo, llamando a la paz y avalando así toda la campaña sandinista para condenar los “tranques” y las muchachas(os) que se arman de piedras para defenderse de las balas sandinistas.

La dictadura de Ortega no va a caer si no se la derriba en las calles. El camino es generalizar los tranques y un paro nacional que paralice el país.

El pueblo nicaragüense tiene derecho a luchar e insurreccionarse. Todas las organizaciones populares que están movilizando para derrocar la dictadura: las asociaciones estudiantiles, los comités barriales y todos los grupos que se organizan para luchar en las fábricas y el campo, deben coordinarse en una gran asamblea popular, para lanzar un paro nacional y generalizar los tranques. Hay que derrotar la embestida sanguinaria de Ortega con autodefensa de los tranques y el paro nacional. Apuntar a la creación de milicias populares, como se esboza ya en Monimbó una vez más. (No por casualidad la otra gran masacre de esta semana que termina ha sido en Masaya).

Desde el PRT de CR, comprometemos nuestro apoyo militante con la lucha de las masas trabajadoras de Nicaragua. Llamamos a las trabajadoras(es) nicaragüenses a organizar un partido propio, sin burgueses explotadores, para que las y los trabajadores nicaragüenses tomen el poder.


¡ABAJO LAS BESTIAS SANGUINARIAS DE ORTEGA Y CHAYO! ¡LAS TRABAJADORAS(ES) NICARAGÜENSES AL PODER!

Desde San José, Costa Rica, apoyamos la conformación de comités de solidaridad entre trabajadores costarricenses y nicaragüenses.